Autolarte – Moevo llega a su aniversario número 75 con cifras que la posicionan como uno de los grupos con mayor solidez en el mercado regional y una estructura preparada para la transición hacia la movilidad eléctrica en Colombia.
En un entorno donde la venta de vehículos eléctricos e híbridos ya supera el 30% de participación en el país, anticiparse dejó de ser ventaja y se convirtió en obligación. Autolarte entendió eso hace cinco años.
Empresa familiar, cuarta generación y sostenibilidad empresarial
En Colombia, pocas empresas familiares del sector automotor logran trascender más allá de la segunda generación. Autolarte – Moevo opera hoy bajo liderazgo de cuarta generación. Eso no es menor. Implica continuidad estratégica, adaptación a ciclos económicos complejos y capacidad para integrar nuevas tecnologías sin romper la identidad corporativa.
La compañía pasó de ser un concesionario tradicional a convertirse en un operador de movilidad integral. Esa evolución es la clave de su permanencia.
Movilidad eléctrica en Colombia: anticiparse al cambio
Cuando la electrificación aún no era una tendencia consolidada en el país, Autolarte decidió diversificar su portafolio.
Hoy comercializa vehículos nuevos de: Chevrolet, Hyundai, BYD y Farizon
Este portafolio le permite cubrir desde movilidad personal y familiar hasta soluciones comerciales y empresariales, un segmento que viene creciendo con fuerza gracias a la transición energética.
La movilidad eléctrica en Colombia ya no es promesa: es realidad de mercado. Y los concesionarios que no ajusten su infraestructura técnica y su red de servicio quedarán rezagados.
Autolarte no esperó a que el mercado le explicara la tendencia. Se movió antes.
Del concesionario tradicional al modelo de movilidad integral
Fundada en 1951 en Medellín, la compañía inició como comercializadora de Volkswagen y repuestos. Luego representó marcas que marcaron época en Colombia como DeSoto, Chrysler Plymouth, Dodge y Fargo. Más adelante se consolidó como el primer concesionario Chevrolet en Antioquia.
Pero el verdadero cambio estratégico no fue representar marcas. Fue redefinir el modelo.
Autolarte dejó de pensar en “venta de carros” y empezó a estructurar un negocio integral de movilidad: fortalecimiento de posventa, red técnica especializada, almacenes de repuestos monomarca y multimarca y operación mayorista. En el sector automotor colombiano, esa decisión es la que separa a los jugadores coyunturales de los estructurales.
Cifras que respaldan el posicionamiento en el mercado automotor
En 2025 el grupo alcanzó:
1,8% de participación nacional en vehículos nuevos
10,1% de participación en Antioquia
Promedio de 400 vehículos nuevos matriculados al mes
110 vehículos usados mensuales
20% de sus resultados provenientes de posventa
Presencia en 21 sedes en seis ciudades
Cerca de 900 empleos directos e indirectos
En una industria sensible al comportamiento del dólar, tasas de interés y variaciones en la demanda, sostener esos indicadores no es casualidad: es gestión operativa y diversificación real.
Inversión de $7.000 millones: expansión estratégica en Antioquia
El aniversario viene acompañado de una inversión cercana a los $7 mil millones de pesos, enfocada en:
Apertura de BYD Linares en Rionegro
Nuevos talleres de servicio en Medellín y Rionegro
Adquisición de la operación Hyundai Guayabal
Punto especializado en vehículos eléctricos e híbridos con Chevrolet en Viva Envigado
Renovación de vitrinas Hyundai y Farizon
Apertura de cuatro nuevos almacenes de repuestos en el país
En términos de industria, esto significa mayor cobertura, mejor capacidad de servicio técnico y fortalecimiento de la experiencia del cliente.
Y en el mercado actual, la experiencia pesa tanto como el precio.
Además, la compañía proyecta un crecimiento del 25% para 2026, apalancado en expansión física y fortalecimiento de infraestructura técnica.