Bugatti entró a la era de la movilidad a partir de nuevas formas de propulsión y presentó su primer hiperdeportivo con tecnología híbrida. Se trata del Bugatti Tourbillon.
Y lo hace a lo grande, con un modelo, sustituto del Chiron, que ofrece una configuración motriz con un bloque de 16 cilindros en V de 8.3 litros, que está acompañado de 3 motores eléctricos alimentados por una batería de iones de litio con capacidad de 24.8 kWh. Con esta configuración entrega de manera combinada 1.800 caballos de potencia y un torque que supera los 1.600 Nm.
Esta “bestia” puede alcanzar los 100 kilómetros por hora en 2 segundos, y solo 3 segundos más para llegar a los 200 kilómetros por hora, desde su arranque. Todo gestionado por una caja de cambios de 8 marchas y doble embrague. Esta caja administra la potencia del carro para enviarla al eje trasero, pero también sus ruedas delanteras traccionan gracias a los motore eléctricos. Es decir que cuenta con tracción total.





Su velocidad máxima en condiciones “normales” es de 380 kilómetros por hora. Pero puede llegar a los 445 kilómetros por hora siempre y cuando su conductor cuente con una llave especial que le permite acceder a esta configuración de hiperbólido.
Como es híbrido, su motorización eléctrica le permite tener una autonomía de 60 kilómetros utilizando solo esta fuente para moverse.
El nombre Bugatti Tourbillon hace referencia a mecanismos de precisión en la alta relojería, y esto lo refleja en su configuración interna en la que los potenciales ocupantes encontrarán un cuadro de instrumentos que emula el diseño de este mecanismo y que está situado sobre la columna de dirección.
La limpieza y aplicación a la esencia de Bugatti en el diseño interior de este modelo es tal que su pantalla para el sistema de información y entretenimiento se encuentra oculta para no interrumpir la armonía de las líneas y el diseño interno, y se despliega a voluntad del conductor.
Bugatti Tourbillon tendrá 250 unidades rodando en el mundo, que podrán adquirir quienes estén dispuestos a pagar unos 3.8 millones de euros, sin contar las personalizaciones que quieran añadir en su modelo.