La arremetida de Donald Trump en contra del comercio global por lo que considera un trato injusto a las importaciones de productos estadounidenses por parte de otros países, tendría fuertes consecuencias en la industria automotriz, y Colombia no estaría al margen de ello.
De acuerdo con la Asociación de la Industria Automotriz y sus Partes, Asopartes, esta medida impactará directamente a fabricantes como General Motors y Ford, que ensamblan más de 1,2 millones de vehículos anualmente en México y dependen de una extensa red de suministro en América del Norte. A este escenario se suma la posibilidad de imposición mutua de aranceles de hasta el 50% entre Estados Unidos y Colombia, una decisión que, de acuerdo con Asopartes, pone en riesgo el comercio bilateral y contradice los principios del Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente entre los dos países.
Ante este escenario, la agremiación expresó su preocupación por las repercusiones que estas medidas tendrían en la industria automotriz colombiana. “El incremento arancelario no sólo encarecería los costos de importación de vehículos, motocicletas, bicicletas y sus partes en Colombia, sino que también afectaría la competitividad del sector y el bolsillo de los consumidores”, afirmó Carlos Andrés Pineda Osorio, Presidente de Asopartes.
Según estimaciones de la asociación, el aumento de aranceles impactaría a la industria automotriz en el país en tres frentes principales:
● Aumento en los costos de importación y precios al consumidor: con más del 85% de las auto y moto partes utilizadas en Colombia provenientes del exterior, cualquier incremento de los aranceles encarecería los vehículos y los repuestos. Se estima que los costos finales podrían aumentar entre 10% y 20%, afectando tanto a consumidores como a talleres, concesionarios y distribuidores.
● Disminución de la competitividad del sector automotriz colombiano: las ensambladoras y empresas colombianas enfrentarán mayores costos de producción e insumos, dificultando su capacidad para competir en el mercado local e internacional. Esto podría derivar en la reducción de la oferta de partes, afectando el empleo en un sector que genera más de 100.000 trabajos directos en el país.
● Alteración de las cadenas de suministro y riesgo de desabastecimiento: se afectará la fluidez de las cadenas de suministro internacionales, especialmente para marcas reconocidas, que dependen de la producción en el exterior. Esta disrupción podría enfrentar retrasos en la llegada de autopartes y repuestos a Colombia. Esto generaría interrupciones en el mercado y afectaría la disponibilidad de piezas esenciales para el mantenimiento y reparación de vehículos.
Adicionalmente, agrega el análisis del gremio, la imposición mutua de aranceles del 50% entre Estados Unidos y Colombia representaría un nuevo desafío para el comercio bilateral. Esta medida afectaría no solo al sector automotriz, sino también a otros rubros de exportación e importación entre ambos países.
Estas decisiones sin duda ponen en riesgo las relaciones comerciales y generan incertidumbre en otros sectores de la economía.
Carlos Andrés Pineda Osorio, presidente Asopartes
Frente a este panorama, Asopartes urge al Gobierno Nacional y a los actores del sector a buscar otras alternativas que puedan ayudar al desarrollo de la industria nacional. Entre las estrategias que propone el gremio se encuentran:
● Análisis del TLC con Estados Unidos, para evaluar mecanismos que permitan flexibilizar los efectos de los posibles aranceles.
● Incentivos a la producción nacional de autos y moto partes, que reduzcan la dependencia de importaciones.
● Exploración de acuerdos comerciales con nuevos mercados, para diversificar proveedores y garantizar el abastecimiento y exportaciones del sector.