Volvo XC60 híbrido enchufable: comodidad, desempeño y eficiencia

Con su apuesta por la movilidad sostenible Volvo en Colombia ofrece modelos de amplio rango de autonomía como el híbrido enchufable Volvo XC60 T8

La apuesta de Volvo por la movilidad sostenible es una de las más decididas en la industria automotriz, y en cada mercad que está presente llega con una oferta amplia de modelos tanto eléctricos como híbridos en sus diferentes categorías. Y Colombia no es la excepción.

Hasta el pasado mes de octubre la marca tenía una participación del 55% en la categoría premium de vehículo electrificados y más de 1.070 unidades matriculadas tanto de vehículos eléctricos como modelos híbridos enchufables.

Y uno de los modelos que ha posicionado a la marca escandinava en este lugar de privilegio es el SUV Volvo XC60 T8. Un híbrido enchufable que ofrece no solo las ventajas de un carro polivalente como vehículos personal y familiar, además de las características de diseño y seguridad ya conocidas de la marca. Todo en una oferta de propulsión de gran desempeño y respuesta y el mejor rendimiento, eficiencia e impacto positivo sobre el medio ambiente.

Motorhublatam tuvo un contacto con este modelo gracias al apoyo de Volvo Cars Colombia, del importador de la marca al país, el Grupo Astara, y del concesionario de Volvo en Medellín, Autolux.

Diseño sin tiempo

Este modelo ofrece un diseño moderno de trazos limpios y líneas y nervaduras que le confieren carácter para resaltar su presencia en las calles. Un diseño que no apela a las tendencias actuales de ángulos muy marcados y giros dramáticos en sus formas. Por el contrario una silueta fluida de manera tranquila y simple que conserva la atemporalidad que le da elegancia y lo hace ver siempre actual.

Su frente destaca por sus luces LED con la ya característica figura del Martillo de Thor que es un referente de identificación. Además de unos detalles en cromo que le dan mayor elegancia y refinamiento a la figura delantera de este Volvo XC60.

En su vista lateral una silueta dinámica y sus rines bitono de 5 radios en corte diamante son los aspectos que más resaltan. Y en su saga las luces de parqueo en forma de L que le dan marco a un portón amplio, con posibilidad de apertura eléctrica. Un bisel cromado en su parte inferior y a lado derecho la plaqueta que identifica al modelo “XC60 T8 Recharge”.

Adentro, sus ocupantes encuentran, a tono con la característica de estilo Volvo, una combinación de materiales como madera, aluminio, plásticos acolchados y acabados en Piano Black, se unen para ofrecer un ambiente premium, elegante y sin excesos en botones o luces.

Dos pantallas, una para el clúster de instrumentos de 12.3 pulgadas y la pantalla multimedia vertical tipo Tablet de 9 pulgadas con la interfaz de Google.

En sus sillas delanteras los ocupantes de las plazas encuentran las opciones de acomodación mediante un sistema de ajustes eléctricos. El conductor encuentra una posición de manejo cómoda que le permite estar atento a todo el entorno de la vía para tener un control total de sus maniobras. Atrás en fichas se habla de espacio para tres ocupantes, y podría ser así, pero el tercero en la ubicación del medio puede ir un poco más estrecho, aunque el modelo reduce al máximo el túnel de transmisión y libera espacio en la parte posterior aún es un poco reducido para un pasajero adulto.

Un carro con picante

Al manejar el Volvo XC60 es posible encontrar una experiencia que une lo mejor de dos mundos. Su sistema de impulsión híbrido enchufable combina un motor térmico de 2 litros turbo cargado con 317 caballos de potencia y 400 Nm de torque. Por su parte en la parte posterior se encuentra el motor eléctrico que , alimentado por una batería de 18.8 kWh, entrega una potencia de 145 caballos y un torque de 309 Nm.

En modo de manejo Pure, que deja todo el trabajo al motor eléctrico, su autonomía está alrededor de los 81 kilómetros por carga, una cifra que es bastante superior al promedio de rodaje diario de un usuario tradicional de este tipo de automotor que básicamente lo usa para desplazamientos urbanos, muchos de ellos por trayectos cortos.

En el modo híbrido, con la gestión de ambos tipos de impulsión la autonomía supera los 1.000 kilómetros de manera holgada. Todo con un desempeño dinámico, de notas altas en la respuesta y entrega de potencia y torque de acuerdo con las exigencias que se van presentando desde el pedal derecho. Una entrega además lineal, sin sobresaltos ni comportamientos bruscos que afecten o alteren la comodidad del desplazamiento.

Los desplazamientos, incluso a una buena velocidad, se sienten confiables y seguros con un buen trabajo de la suspensión al absorber las irregularidades de la ruta, y al asumir los trazos con curvas ofreciendo un muy buen agarre y mínimos movimientos al interior del habitáculo.

Si bien se trata de una caja automática de 8 marchas, es posible realizar una gestión semi manual de las mismas a través de la palanca selectora colocada en posición B, que también permite gestionar así los modos de regeneración de la batería para optimizar el rendimiento eléctrico del vehículo cuando se frena, o se desacelera y darle así mayor espacio a la autonomía.

Una caja que sabe responder ante necesidades como el sobrepaso o enfrentar ascensos fuertes sin perder ritmo y fluidez en la marcha, y que también cuando de conducción relajada se trata ofrece su mejor versión para manejar por la autopista con un paso constante y siempre bajo el criterio de lograr el mejor rendimiento posible.

En suma, el Volvo XC60 muestra que a diferencia de lo que opiniones recientes han manifestado frente al poco impacto que pueden tener los modelos híbridos en mitigar los impactos sobre el medio ambiente, demuestra con su eficiencia en los consumos y la combinación de ambas formas de propulsión que los híbridos enchufables sí pueden ser aliados en el proceso de transición energética.