El sector automotor colombiano despide 2025 con uno de los mejores resultados de la última década, según el informe anual consolidado por FENALCO y ANDI con base en datos del RUNT. Con 254.205 vehículos nuevos matriculados entre enero y diciembre, el mercado registró un crecimiento del 26,5 % respecto a 2024, superando ampliamente las proyecciones iniciales que rondaban las 220.000-230.000 unidades. Diciembre cerró como el mes estrella del año, con 30.135 matrículas (+19 % interanual), un volumen mensual que no se alcanzaba desde 2019 y que refleja una confianza renovada del consumidor tras años de ajustes post-pandemia.
Este cierre histórico consolida la recuperación iniciada en 2024 y posiciona a Colombia como uno de los mercados más dinámicos de Latinoamérica en términos de crecimiento relativo, impulsado por una oferta diversa, mayor acceso al financiamiento y una transición acelerada hacia tecnologías más eficientes.
Electrificación: el gran motor del repunte
Sin duda, los vehículos eléctricos e híbridos fueron los protagonistas absolutos del año. En diciembre se matricularon 3.234 unidades eléctricas puras (+67 % vs. diciembre 2024), estableciendo un nuevo récord mensual. Los híbridos sumaron 8.381 matrículas (+49,5 %). En el acumulado anual, los EV crecieron un impresionante 115 %, mientras los híbridos avanzaron un 59 %. Estas cifras representan una porción creciente del mercado total —cercana al 30-35 % en los últimos meses—, beneficiadas por incentivos como exenciones en pico y placa en las principales ciudades, precios más competitivos y una infraestructura de carga que, aunque aún incipiente, ha ganado terreno gracias a inversiones privadas.
Marcas como BYD, Toyota y Kia lideraron este segmento, con modelos accesibles que combinan autonomía realista con costos operativos bajos, atrayendo tanto a usuarios urbanos como a flotas empresariales.
Segmentos favoritos: SUV y utilitarios dominan la preferencia
Los segmentos de mayor expansión en diciembre fueron las camionetas SUV (+77 %), vans (+67,3 %) y pick-ups (+45,1 %), consolidando una tendencia anual donde los vehículos versátiles capturaron más del 50 % del mercado. Esta preferencia refleja las necesidades colombianas: espacio familiar, capacidad para trayectos intermunicipales y adaptabilidad a vías mixtas.
Marcas y modelos: una competencia cada vez más equilibrada
En diciembre, Kia, Renault, Mazda, Chevrolet y BYD concentraron el 47 % de las ventas. En el año completo, Kia se coronó líder con 34.063 unidades (13,4 % de participación), seguida muy de cerca por Renault (33.658, 13,2 %). Toyota ocupó el tercer lugar (23.711), Mazda el cuarto (21.565) y Chevrolet el quinto (21.038). La irrupción de marcas asiáticas, especialmente chinas, ha equilibrado un mercado tradicionalmente dominado por europeas y japonesas.
Entre líneas, el Kia K3 fue el vehículo más vendido con 9.728 unidades, seguido por Renault Duster (9.021), Mazda CX-30 (8.814), Kia Picanto (7.379) y Toyota Corolla Cross (7.360).
Dinamismo regional: ciudades intermedias aceleran
El crecimiento no se concentró solo en las grandes capitales. Sincelejo encabezó el aumento en diciembre con un +128,5 %, seguido por Armenia y Villavicencio (+64 % cada una), Manizales (+60 %) y Bogotá (+59 %). En el acumulado anual, Bogotá lideró con 59.676 unidades, seguida por Antioquia y Cundinamarca, pero el avance en ciudades medianas evidencia una descentralización del consumo, impulsada por economías locales en expansión, mayor bancarización y acceso al crédito.
Hacia 2026: optimismo moderado en un año electoral
Con este cierre sólido, el sector automotor mira 2026 con expectativas positivas, aunque moderadas por el contexto electoral, con elecciones para congreso y presidencia. Los gremios anticipan un crecimiento del 8-10 %, alcanzando 270.000-280.000 unidades, sustentado en continuidad de incentivos para electrificados, expansión de infraestructura de carga y una economía que mantenga estabilidad. Desafíos como tasas de interés residuales y posibles ajustes tributarios persistirán, pero la resiliencia mostrada en 2025 —y la madurez del consumidor hacia opciones sostenibles— apunta a una consolidación del mercado.
Este 2025 histórico no solo recupera terreno perdido, sino que marca el inicio de una movilidad más limpia y diversificada en Colombia.