El mercado latinoamericano de vehículos con tecnologías de baja y cero emisiones suma un nuevo integrante que busca replantear las reglas de la transición energética vehicular. La llegada de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia marca el debut regional de una arquitectura mecánica de rango extendido (EREV, por sus siglas en inglés), pensada para quienes buscan el comportamiento dinámico de un eléctrico puro, pero sin enfrentarse a los condicionantes de la infraestructura de carga publica.
A diferencia de los híbridos autorecargables tradicionales (HEV), donde el motor térmico y el eléctrico comparten la tarea de mover la tracción del vehículo según las demandas del acelerador, el sistema e-POWER opera bajo un esquema en serie estricto. En la Qashqai, el bloque de gasolina no tiene conexión física con los ejes ni envía par a las ruedas; su función se limita de forma exclusiva a actuar como un generador a bordo para alimentar el paquete de baterías y el motor eléctrico. Es este último el único encargado de impulsar el auto en cualquier circunstancia.
Esta configuración busca resolver una de las principales barreras de adopción del auto eléctrico en la región: la dependencia de los puntos de conectividad en carretera y la ansiedad por autonomía. Al mantener la rutina habitual de repostaje de combustible sintético o gasolina comercial, el usuario obtiene la entrega de par instantáneo, el rodaje silencioso y la aceleración lineal característicos de la electromovilidad.
Para el contexto geográfico colombiano —marcado por una topografía exigente de cordilleras, ascensos pronunciados y trayectos intermunicipales donde la red de cargadores rápidos aún está en fase de expansión—, este esquema de propulsión resulta particularmente funcional. Carlos Felipe Caicedo, gerente de Dinissan Colombia, señala al respecto que la intención de la marca con la llegada de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia es ofrecer la suavidad y respuesta rápida de la propulsión eléctrica sin forzar a los usuarios a modificar sus hábitos diarios ni planificar rutas en función de la disponibilidad de enchufe.
En el apartado técnico y de equipamiento, el SUV complementa su propuesta mecánica con el paquete de asistencias avanzadas a la conducción (ADAS) de la suite Nissan Intelligent Mobility, que incluye frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo y mantenimiento de carril, elementos orientados a elevar el nivel de seguridad activa en carretera y tráfico urbano.
La oferta comercial de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia se articula en dos versiones para el mercado nacional: la variante Advance, disponible desde $134.990.000 COP, y la versión Exclusive, que se posiciona en $151.990.000 COP. Con este escalonamiento, Nissan no solo amplía su portafolio local, sino que posiciona al país como la primera plaza de Latinoamérica en recibir esta evolución técnica, abriendo un capítulo interesante en la competencia de los SUV compactos electrificados.




