¿El fin de la “ansiedad de rango”? 2.000 km por Colombia con la Nissan Qashqai e-POWER

Cruzar Colombia de sur a norte suele ser una prueba de fuego para cualquier vehículo, pero hacerlo sin detenerse en una sola estación de servicio parecía, hasta hace poco, una fantasía de laboratorio. Sin embargo, la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia acaba de romper esa barrera, no solo obteniendo un Guinness World Record™, sino demostrando que la transición hacia lo eléctrico no tiene por qué depender de un cable de carga en un país con infraestructura aún en pañales.

Entre el 14 y el 17 de julio de 2026, este SUV recorrió 1.980 kilómetros desde las alturas de Bogotá hasta el nivel del mar en la Costa Caribe. El hito es técnico: es el viaje más largo realizado por un vehículo eléctrico de autonomía extendida (EREV) no enchufable sin reabastecer combustible ni energía externa.

La mecánica detrás del mito

Para entender el récord, hay que diseccionar su arquitectura. A diferencia de los híbridos que conocemos, en este modelo las ruedas son movidas exclusivamente por un motor eléctrico. El motor a gasolina no tiene conexión con el eje; su única misión es ser un generador de alta eficiencia para la batería.

Esta configuración permitió que la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia enfrentara los cambios de altitud y la topografía quebrada con el torque inmediato de un eléctrico, eliminando el estrés de buscar puntos de carga en zonas remotas. “Es disfrutar la electricidad con la practicidad de un híbrido”, resume Leonardo Gutiérrez, Director de Producto de la marca Nissan, tras la entrega del reconocimiento en Paipa, Boyacá.

Placa récord Guinness

El factor humano: tecnología que se deja de sentir

Uno de los puntos más críticos analizados en esta travesía fue el uso de herramientas que el usuario promedio suele subestimar. El sistema e-Pedal Step fue el protagonista silencioso, permitiendo gestionar la aceleración y el frenado con un solo pedal, lo que reduce drásticamente la carga de fatiga en jornadas de 500 kilómetros.

La experiencia dejó una conclusión clara: la innovación no es llenar el tablero de botones, sino lograr que el conductor “deje de pensar en la tecnología para empezar a disfrutar el camino”. El uso estratégico del Braking Mode para regenerar energía en los descensos hacia el Caribe fue la clave para estirar cada gota de combustible hasta el límite de lo imposible.

En un mercado donde la electrificación total genera dudas por la autonomía, la propuesta de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia se posiciona como una alternativa de “cero sacrificios”. No obliga al conductor a cambiar sus hábitos de vida, pero le entrega todos los beneficios de la movilidad sostenible.

Nissan Qashqai e-POWER: conducción eléctrica sin enchufes

El mercado latinoamericano de vehículos con tecnologías de baja y cero emisiones suma un nuevo integrante que busca replantear las reglas de la transición energética vehicular. La llegada de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia marca el debut regional de una arquitectura mecánica de rango extendido (EREV, por sus siglas en inglés), pensada para quienes buscan el comportamiento dinámico de un eléctrico puro, pero sin enfrentarse a los condicionantes de la infraestructura de carga publica.

A diferencia de los híbridos autorecargables tradicionales (HEV), donde el motor térmico y el eléctrico comparten la tarea de mover la tracción del vehículo según las demandas del acelerador, el sistema e-POWER opera bajo un esquema en serie estricto. En la Qashqai, el bloque de gasolina no tiene conexión física con los ejes ni envía par a las ruedas; su función se limita de forma exclusiva a actuar como un generador a bordo para alimentar el paquete de baterías y el motor eléctrico. Es este último el único encargado de impulsar el auto en cualquier circunstancia.

Esta configuración busca resolver una de las principales barreras de adopción del auto eléctrico en la región: la dependencia de los puntos de conectividad en carretera y la ansiedad por autonomía. Al mantener la rutina habitual de repostaje de combustible sintético o gasolina comercial, el usuario obtiene la entrega de par instantáneo, el rodaje silencioso y la aceleración lineal característicos de la electromovilidad.

Para el contexto geográfico colombiano —marcado por una topografía exigente de cordilleras, ascensos pronunciados y trayectos intermunicipales donde la red de cargadores rápidos aún está en fase de expansión—, este esquema de propulsión resulta particularmente funcional. Carlos Felipe Caicedo, gerente de Dinissan Colombia, señala al respecto que la intención de la marca con la llegada de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia es ofrecer la suavidad y respuesta rápida de la propulsión eléctrica sin forzar a los usuarios a modificar sus hábitos diarios ni planificar rutas en función de la disponibilidad de enchufe.

En el apartado técnico y de equipamiento, el SUV complementa su propuesta mecánica con el paquete de asistencias avanzadas a la conducción (ADAS) de la suite Nissan Intelligent Mobility, que incluye frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo y mantenimiento de carril, elementos orientados a elevar el nivel de seguridad activa en carretera y tráfico urbano.

La oferta comercial de la Nissan Qashqai e-POWER en Colombia se articula en dos versiones para el mercado nacional: la variante Advance, disponible desde $134.990.000 COP, y la versión Exclusive, que se posiciona en $151.990.000 COP. Con este escalonamiento, Nissan no solo amplía su portafolio local, sino que posiciona al país como la primera plaza de Latinoamérica en recibir esta evolución técnica, abriendo un capítulo interesante en la competencia de los SUV compactos electrificados.