¿Podría Colombia reactivar una industria automotriz?

Con su trabajo por la sostenibilidad en procesos y productos. Su aporte social en educación y equidad y su gestión ante clientes, Renault Sofasa es hoy la empresa automotriz de mejor reputación en Colombia

Como parte de la alianza que hemos desarrollado con la firma especializada en peritaje automotriz Autotest, publicamos el artículo de reflexión que nuestro editor general José Alejandro Pérez Monsalve preparó para el blog Autotest.co. Un análisis de las posibilidades, pero también los retos para reactivar una industria automotriz con futuro en Colombia.

El retiro de General Motors como ensamblador del mercado colombiano abre el debate sobre si Colombia es o no una región propicia para el desarrollo de procesos propios de industria automotriz, o un país solo comercializador de vehículos importados, como lo hace Chile, por ejemplo.

Cabe anotar que tras el cierre de la planta de Colmotores (General Motors) en Colombia solo quedan hoy día dos plantas ensambladoras. De un lado Renault, con su instalación de Sofasa en el municipio de Envigado, cerca de Medellín, y que se dedica al armado de vehículos de pasajeros. Y la segunda, Fotón, orientada al montaje de vehículos comerciales de mediano tonelaje en Cundinamarca.

Por supuesto, alrededor de ambas también hay un ecosistema de empresas, mucha de ellas de mediano tamaño, que suministran algunas piezas y partes para ese proceso de ensamble en lo que se conoce como integración nacional.

De acuerdo con las cifras de la Cámara de la Industria Automotriz, con asiento en la Andi, en la actualidad existen más de 290 proveedores integrados a la cadena productiva en la industria automotriz y genera cerca de 357 mil empleos este cluster.

Cabe entonces preguntarse ¿debe Colombia dejar marchitar esta actividad industrial, o potenciarla?

El mercado interno automotor es pequeño. En su mejor momento logró ventas superiores a 300 mil unidades en un año, pero en lo recientes años una serie de factores lo han llevado a una disminución y los síntomas de recuperación aún son débiles, pero sí hay optimismo de quebrar esa tendencia por parte de los comercializadores que vieron, por ejemplo, en abril, un aumento de matrículas luego de 18 meses a la baja.

Pero también es importante señalar que se trata de un mercado con un bajo indicador de motorización (vehículos por cada 1.000 personas). Señala Invest In Colombia que este indicador es de 87 autos, cuando Argentina, por ejemplo,  cuenta con un índice de 227 vehículos. Y no solo son pocos los carros que circulan para el estándar de la región también son viejos, con promedios que superan los 17 años, y con mayor fuerza en los segmentos de vehículos de trabajo. Es decir,  hay espacio para crecer y renovar la flota.

Pero aún así, el mercado interno por si solo no es atractivo totalmente para impulsar una reactivación industrial automotriz en ensamble y/o fabricación. El camino se orienta hacia la conversión de Colombia en una plataforma de exportaciones, un hub desde el que las firmas automotrices y también los autopartistas locales y globales puedan llevar sus productos y servicios a los mercados de la región.

Latinoamérica, es un mercado que supera los 420 millones de habitantes. Quizá sin incluir a México o Brasil que tienen industrias con amplio desarrollo y, en el caso de este último país, una política proteccionista fuerte a su producción es posible pensar en una base industrial que desde un país como Colombia pudiera dar abasto a una buena parte de las necesidades de vehículos en la región.

No es utópico, Renault con su planta de Sofasa es un ejemplo de ello y hoy destina alrededor del 50% de su producción anual para atender 15 mercados en la región, con metas de extender esta red a cerca de 20 en el mediano plazo, aún con las dificultades logísticas que entraña tener la ensambladora en la región central de Colombia.

¿Por qué GM no apostó por este camino? Decisiones estratégicas que en algún momento podrán explicarse.

Pero la estrategia de ser plataforma exportadora requiere de un trabajo coordinado entre gobierno, empresa y también academia. Un marco regulatorio adecuado, que ofrezca beneficios y también genere responsabilidades, que sea propicio a la inversión de largo plazo. Unas acciones que solucionen o mitiguen los problemas logísticos para la importación y exportación de los bienes y productos generados por los ensambladores y/o fabricantes automotrices, estímulos y un entorno económico que permita a los ciudadanos adquirir o modernizar sus vehículos, proyectos de industrialización de largo plazo con vocación exportadora, mano de obra calificada, y otros factores.

Hubo un momento en la historia en el que Colombia tuvo tres firmas ensambladoras, y un poco antes, hasta fábrica de motores. ¿Será capaz el país y su dirigencia pública y privada de revitalizar una industria que no solo aporta un importante capital, también moviliza las capacidades técnicas, de investigación y desarrollo del capital humano?

Aconauto lamenta cierre de ensamble de GM Colmotores y pide una verdadera política industrial

Aconauto pidió de manera urgente la definición de una política industrial que evite que nuevos actores de la industria automotriz tengan que cesar su operación en Colombia.

El anuncio del cierre de la planta de ensamble de General Motors Colmotores sigue causando reacciones en la industria. Una de ellas es la de la Asociación de Concesionarios de Colombia, Aconauto, que pidió una verdadera política industrial por parte del gobierno.

Al referirse al anuncio hecho por General Motors de terminar su operación industrial en Colombia, Pedro Nel Quijano, presidente del gremio que agrupa a las firmas comercializadoras de vehículos nuevos en el país señaló que “Este hecho va más allá de la pérdida de 850 empleos y del retiro de una instalación industrial, sino el desmantelamiento de una cadena de valor que se comenzó a construir en 1957 y que llegó a producir el 35% de las piezas que componen un automóvil”. En este sentido agregó como el cierre afecta a empresas dedicadas a la producción de partes y piezas como llantas, baterías, tapizados, vidrios, rines, componentes eléctricos, plásticos, bujías, resortes, amortiguadores; un efecto dominó que podría llevar a otros anuncios de cierre.

El directivo gremial urgió al Gobierno a avanzar más allá de lo que denominó “discusiones retóricas” en torno a una política de desarrollo industrial sin que se refleje en planes concretos con presupuesto “que ponen el país a la deriva, espantan a los inversionistas y erosionan el empleo”.

Argumentan desde Aconauto que el sector automotor y la industria automotriz en Colombia representa el trabajo de ensambladoras, fabricantes de autopartes, importadoras de vehículos y repuestos, así como los canales comerciales de cada una de las 54 marcas que compiten en el país. Según estudio reciente de Fedesarrollo, el valor agregado de este encadenamiento industria y comercial significa un 7% del producto interno bruto nacional,

El presidente de Aconauto, Pedro Nel Quijano señaló que el sector automotor y la industria automotriz representan cerca del 7% del PIB de Colombia
Pedro Nel Quijano, presidente de Aconauto

“Por esa razón hacemos un llamado al Gobierno Nacional a que defina de una vez una política de reactivación económica y de fomento a la industria y a la inversión que vuelva a encarrilar al país en la senda del crecimiento, del empleo y el bienestar para miles de familias”, concluye Aconauto en su reflexión frente a la decisión de la automotriz estadounidense de orientar su accionar en Colombia a la comercialización y cesar su producción industrial.

General Motors no ensamblará más carros en Colombia y Ecuador

La planta de General Motors en Bogotá ya no produce ningún carro. La decisión de la automotriz estadounidense es dedicarse de manera exclusiva a la comercialización en el país.

General Motors anunció el cierre de su planta de ensamble de vehículos Chevrolet en Colombia y en Ecuador.

Asi lo confirmó la automotriz estadounidense a través de un comunicado en el que señala que “las operaciones en Colombia y Ecuador realizarán la transición a un modelo de compañías nacionales de comercialización, para así respaldar el lanzamiento de vehículos de próxima generación, incluido un portafolio de clase mundial, soportado por una experiencia excepcional para el cliente y servicios posventa”.

Agregaron los voceros que, en el caso de Colombia el cierre de la planta de ensamble- ubicada en Bogotá- es inmediato y ya un equipo reducido de personal está trabando en ese proceso. Por su parte la planta OBB de Ecuador cesará su producción a partir del próximo mes de agosto.

Agregó la automotriz que la transformación de las operaciones a empresas nacionales de comercialización de vehículos y servicio postventa tiene como objeto responder a los desafíos de la creciente fragmentación de los mercados, así como la subutilización de las plantas de Colmotores y GM OBB. La planta de Colmotores está operando al 9% de su capacidad instalada y GM OBB está operando al 13%.

Para Santiago Chamorro, presidente de GM Suramérica el modelo de empresa nacional dedicada a la comercialización es “el camino correcto para competir en Colombia y Ecuador en el futuro”.

Las acciones que anunciamos hoy son fundamentales para garantizar que estemos mejor posicionados para ofrecer a nuestros clientes los vehículos y las tecnologías más avanzados, e impulsar la transformación de la industria en Colombia y Ecuador hacia un futuro sin emisiones.

Shilpan Amin, presidente de GM Internacional

Solicitó autorización para los despidos

Sobre el proceso de desvinculación de su planta de trabajadores, General Motors le anunció a estos en una comunicación interna que había iniciado ante el Ministerio del Trabajo el proceso de autorización para el despido colectivo por terminación total y definitiva de las labores.

Según el Ministerio serían unas 800 personas a las que, explicó esta Cartera en un comunicado, se les acompañará en el proceso de vigilancia para constatar que los procedimientos desvinculación se cumplan bajo los parámetros normativos.

Sobre este proceso, el presidente de General Motors Suramérica, Santiago Chamorro anotó que “La Compañía entiende el impacto que esta decisión tiene en los empleados, por esto desarrolló un plan de cierre de los contratos laborales con beneficios que están por encima de los requisitos legales, así como un amplio y sólido programa de reubicación laboral”,