El SUV eléctrico de entrada de la marca coreana ofrece condiciones ideales no solo para el tráfico urbano. También una opción para viajes de mediano alcance.
En días recientes, MotorHubLatam realizó una prueba de manejo con el Kia EV3 por las vías de Medellín y el departamento de Antioquia. Este SUV compacto eléctrico —el más accesible de la gama EV de Kia— fue sometido a las condiciones reales del terreno local: subidas pronunciadas, descensos técnicos, tráfico urbano denso y tramos secundarios con asfalto irregular.
El EV3 comparte la arquitectura E-GMP de la EV9, pero en un formato más compacto y urbano. Con motor delantero de 150 kW (201 hp) y 283 Nm de torque, ofrece una aceleración lineal y sin esfuerzo, típica de los eléctricos, aunque lo que realmente marca la diferencia en conducción es el sistema i-Pedal.
i-Pedal: el secreto de una conducción eficiente en montaña
Mediante las levas tras el volante, el conductor regula la intensidad del frenado regenerativo en tres niveles. En el más alto, se logra una conducción casi de pedal único: al soltar el acelerador, la regeneración frena con fuerza suficiente para detener el vehículo casi por completo. Imagínelo como un resorte inteligente: acelera con brío al presionar, pero al levantar el pie “atrapa” la energía cinética, convirtiéndola en carga para la batería y reduciendo el uso de los frenos físicos.
En los descensos antioqueños —como los tramos hacia Las Palmas o el retorno desde Santa Fe de Antioquia—, esta función actuó como un freno motor perfecto, manteniendo control sin calentamiento excesivo de discos y recuperando energía en cada bajada. La dirección eléctrica, con volante compacto y ergonómico, permite trazar curvas con precisión superior a la media del segmento. A pesar de su tracción delantera, el EV3 mostró estabilidad en terrenos sueltos o con grava, sin cabeceos notorios ni pérdidas de adherencia.
Habitáculo: minimalismo tecnológico y espacio bien aprovechado
El interior sigue la filosofía de Kia de diseño limpio y funcional, centrado en una pantalla panorámica de casi 30 pulgadas que integra instrumentación e infoentretenimiento. Para un SUV compacto, el espacio es generoso: cinco adultos viajan con comodidad y el baúl ofrece 460 litros, uno de los más amplios de la categoría.
Los asientos delanteros, con múltiples ajustes y tapizados en materiales reciclados (PET), brindan buen soporte en trayectos largos. El climatizador conserva mandos físicos, un detalle práctico que evita distracciones. El silencio de marcha es absoluto, solo roto por el sonido artificial a bajas velocidades. Un detalle a considerar: los respaldos delanteros con diseño deportivo restan algo de visibilidad hacia adelante para los pasajeros traseros.
Autonomía y carga: viabilidad para rutas reales en Colombia
La versión evaluada llevaba la batería de 81,4 kWh, homologada para hasta 605 km WLTP. En uso mixto por Antioquia (ciudad, autopista y carreteras secundarias con desniveles), los consumos rondaron los 16-19 kWh/100 km, lo que sugiere autonomías reales cercanas a los 450-500 km. La carga rápida DC permite pasar del 10 % al 80 % en 31 minutos, un tiempo que facilita viajes como Medellín-Rionegro o Medellín-Santa Elena sin interrupciones prolongadas.
Seguridad activa: asistencias que responden en condiciones locales
El paquete ADAS incluye mantenimiento de carril, frenado autónomo con detección de cruce y control de descenso. En las vías señalizadas de Antioquia, estas funciones operaron con fluidez y sin intervenciones bruscas. El control de descenso fue particularmente valioso en pendientes pronunciadas, manteniendo velocidad constante y brindando tranquilidad constante al conductor.
En resumen, el Kia EV3 combina una dinámica ágil y precisa con una eficiencia que se aprecia especialmente en entornos montañosos como los de Antioquia. Como escalón de acceso a la movilidad eléctrica de Kia, ofrece un equilibrio sólido entre autonomía real, espacio práctico y tecnologías que facilitan la conducción diaria.
















